La empresa es acusada de vulnerar la protección de datos al modificar la remuneración de conductores mediante algoritmos.
Uber vuelve a estar en el centro de la controversia tras recibir una carta de requerimiento legal que exige el fin inmediato de sus sistemas de pago basados en inteligencia artificial, señalados por organizaciones de trabajadores como responsables de la caída significativa en los ingresos de miles de conductores.
El documento, enviado este miércoles por la organización sin ánimo de lucro Worker Info Exchange (WIE), sostiene que la compañía habría incumplido la legislación europea de protección de datos, al emplear algoritmos capaces de variar las tarifas pagadas a los conductores sin transparencia ni supervisión humana.
Acusaciones de explotación algorítmica
James Farrar, director de WIE, afirmó que Uber ha utilizado herramientas de IA y aprendizaje automático para “implantar sistemas de fijación de pagos profundamente intrusivos y explotadores”, que habrían deteriorado la estabilidad económica de quienes trabajan en la plataforma.
“Este caso busca lograr condiciones transparentes, justas y seguras para todos los trabajadores de plataformas digitales”, señaló Farrar al anunciar la intención de WIE de impulsar una acción colectiva.
Según la organización, estos sistemas se habrían entrenado utilizando datos personales históricos de los propios conductores, lo que —de acuerdo con el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR)— habilita a los trabajadores a exigir que Uber detenga su uso, regrese a un modelo transparente con supervisión humana y compense las pérdidas ocasionadas.
Una demanda que apunta a Ámsterdam
La acción legal se presentaría en Ámsterdam, sede europea de Uber. La iniciativa se apoya en una investigación publicada durante el verano por WIE en conjunto con la Universidad de Oxford, que analizó el impacto del sistema de “precios dinámicos” introducido por Uber en 2023.
El estudio concluyó que muchos conductores empezaron a ganar “sustancialmente menos” por hora desde la adopción del nuevo algoritmo, mientras que la empresa incrementó su margen por viaje. El modelo de precios dinámicos reemplazó a la anterior modalidad de “tarifas por demanda” o surge pricing, fijando tanto la remuneración de conductores como el coste para pasajeros a partir de patrones algorítmicos.
Uber rechaza las acusaciones
En respuesta, un portavoz de Uber defendió la transparencia de su plataforma y cuestionó la validez del estudio en que se basa la reclamación de WIE, argumentando que se elaboró con datos incompletos.
“Los conductores eligen Uber por la flexibilidad y porque conocen la tarifa, el destino y sus ganancias antes de aceptar un viaje”, señaló la compañía, añadiendo que la investigación “no permite aislar el efecto causal del precio dinámico”.
Posible acción colectiva si Uber no cede
WIE asegura que el problema se remonta incluso más atrás, a 2020, cuando Uber introdujo el modelo de “precio por adelantado”, en el que el pasajero recibe una tarifa fija antes del viaje. Según la fundación, ahí comenzó el “perjuicio legal” que ahora buscan reparar.
Si Uber no detiene estas prácticas ni compensa a los conductores, WIE adelantó que presentará una demanda colectiva ante el tribunal de distrito de Ámsterdam, amparada en la legislación neerlandesa de reparación colectiva.