Uber anunció la expansión a Nueva Orleans de su nueva función “Women Preferences”, una herramienta que permite que tanto pasajeras como conductoras opten por viajes exclusivamente entre mujeres. El objetivo, según la compañía, es mejorar la percepción de seguridad y ofrecer una experiencia más cómoda para quienes históricamente han reportado situaciones de riesgo en servicios de transporte por aplicaciones.

La iniciativa llega en un momento en que el debate sobre la seguridad en plataformas de movilidad sigue siendo intenso y en el que empresas como Uber buscan reforzar la confianza de un segmento clave de su base de usuarios.
Un problema persistente: la seguridad de las mujeres
La preocupación no es nueva. Desde hace años, múltiples organizaciones y grupos de defensa de los derechos de las mujeres han señalado la vulnerabilidad que enfrentan usuarias y conductoras en servicios de rideshare. En su informe de seguridad más reciente, Uber reportó 2.717 incidentes de agresión sexual y conducta inapropiada entre 2021 y 2022 en Estados Unidos, lo que si bien representa una disminución del 22% respecto al periodo anterior, sigue siendo un indicador significativo de los riesgos existentes.
Además, la baja participación de mujeres como conductoras —aproximadamente una de cada cinco según cifras de la empresa— ha impulsado el desarrollo de soluciones que incentiven su permanencia y participación en la plataforma.
Cómo funciona: más control sobre la experiencia de viaje
La función “Women Preferences” se basa en dos opciones principales:
- Elección de conductoras mujeres:
Las pasajeras pueden seleccionar la opción “mujeres conductoras” al solicitar un viaje. La función también puede establecerse como preferencia permanente, de modo que el sistema priorice siempre a conductoras cuando estén disponibles. - Modo exclusivo para conductoras mujeres:
Por su parte, las conductoras tienen la capacidad de activar un ajuste que les permite recibir únicamente solicitudes de pasajeras mujeres, incluso en momentos de alta demanda, un cambio significativo dado que suele ser más difícil para ellas rechazar viajes arriesgados en horas nocturnas o zonas conflictivas.
Si bien la herramienta está diseñada para favorecer las coincidencias entre mujeres, Uber incluyó un “fallback option”, que permite que la usuaria opte por eliminar la espera si no hay conductoras disponibles y tomar un viaje normal.
Un despliegue nacional en crecimiento
La función fue probada inicialmente durante el verano en Los Ángeles, San Francisco y Detroit, donde obtuvo una respuesta positiva, de acuerdo con la empresa. Tras esa primera fase, Uber decidió expandir el programa a Nueva Orleans y a otras 25 ciudades del país.
Nueva Orleans, en particular, se suma a los mercados donde empresas de transporte por aplicación han empezado a competir con herramientas enfocadas en la seguridad femenina. Lyft, por ejemplo, cuenta con su propio programa “Women+ Connect”, disponible también en la ciudad y que opera bajo premisas similares: conectar pasajeras con conductoras, así como permitir que las conductoras elijan con quién viajar.
Reacciones encontradas: apoyo, preocupación y una demanda colectiva
Aunque muchas usuarias han recibido la iniciativa con alivio o entusiasmo, el lanzamiento no ha estado exento de polémica.
Grupos conservadores han criticado el programa argumentando que introduce sesgos de género en un servicio que —según ellos— debería funcionar de manera neutral y sin preferencias basadas en identidad.
El conflicto escaló particularmente en California, donde un grupo de conductores varones presentó una demanda colectiva, acusando a Uber de aplicar una política que consideran discriminatoria y que, aseguran, limita su capacidad de generar ingresos al restringirles el acceso a ciertos viajes.
Los demandantes sostienen que, durante horas de alta demanda, las pasajeras que prefieren conductoras mujeres podrían quedar fuera de su alcance, afectando su potencial de ganancias. Uber, por su parte, ha defendido el programa como una medida temporal y voluntaria destinada a resolver desigualdades y riesgos específicos que afectan desproporcionadamente a mujeres.
Una señal de cambio en la industria
Para expertos en movilidad y seguridad urbana, esta clase de iniciativas refleja un cambio importante en la industria del transporte por aplicación, que durante años ha enfrentado críticas por la falta de herramientas específicas para proteger a mujeres y poblaciones vulnerables.
Organizaciones de derechos de las mujeres han señalado que, aunque la función no resolverá todos los problemas, sí puede representar un avance significativo hacia una experiencia más segura. Algunas conductoras también han respondido positivamente, ya que la opción de recibir únicamente pasajeras mujeres podría reducir su exposición a situaciones incómodas o potencialmente peligrosas, especialmente durante las noches.

Lo que sigue
Uber no ha detallado si “Women Preferences” se convertirá en una función permanente ni si planea expandirla a más mercados internacionales. Sin embargo, la compañía ha indicado que continuará evaluando datos de uso, retroalimentación de usuarias y resultados en seguridad para determinar los próximos pasos.
Mientras tanto, en Nueva Orleans, la función ya está disponible y forma parte de los esfuerzos más amplios de la empresa para mejorar la confianza y la seguridad en su plataforma, en un contexto donde la competencia por ofrecer servicios más seguros y personalizados sigue creciendo.