Washington D. C., EE. UU. — 28 de noviembre de 2025.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su administración “pausará permanentemente la migración desde todos los países del tercer mundo”, tras el ataque ocurrido el miércoles cerca de la Casa Blanca en el que dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental fueron baleados. El anuncio, emitido en una publicación en redes sociales pasada las 11 p.m. del Día de Acción de Gracias, marca un incremento significativo en la retórica y las políticas antimigratorias que han caracterizado su segundo mandato.

En su mensaje, que comenzó con un irónico “muy feliz Día de Acción de Gracias”, el presidente aseguró que su gobierno pondrá fin a todos los beneficios y subsidios federales para no ciudadanos, y expulsará a “cualquiera que no sea un activo neto para Estados Unidos”. Tampoco detalló qué países serían incluidos bajo su definición de “tercer mundo”, ni explicó qué autoridad legal utilizaría para imponer la medida, considerando que prohibiciones migratorias anteriores enfrentaron múltiples desafíos en tribunales y el Congreso.
Un ataque que se convierte en detonante político
Horas antes del anuncio, Trump confirmó la muerte de Sarah Beckstrom, de 20 años, una de las dos miembros de la Guardia Nacional baleadas cerca del complejo presidencial. El segundo soldado, Andrew Wolfe, de 24 años, permanece en estado crítico.
Las autoridades señalaron como sospechoso a Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano que ingresó a EE. UU. en 2021 bajo un programa de evacuación de la administración Biden, tras la retirada estadounidense de Afganistán. Según Reuters, Lakanwal recibió asilo en abril de 2025, ya durante el mandato de Trump. La CIA confirmó que el sospechoso trabajó con unidades militares respaldadas por la agencia durante la guerra en Afganistán.
Lakanwal se encuentra bajo custodia y será acusado de asesinato en primer grado, informaron las autoridades.
Escalada de políticas antimigratorias
La publicación de Trump fue interpretada como un endurecimiento adicional de sus políticas migratorias, ya fuertemente marcadas por deportaciones masivas y la eliminación de protecciones humanitarias.
Su administración ha trabajado recientemente en:
- La revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para países como Venezuela, Haití, Somalia y Afganistán.
- La suspensión indefinida de solicitudes migratorias relacionadas con ciudadanos afganos, según anunció el USCIS tras el tiroteo.
- Una revisión amplia de todas las solicitudes de asilo aprobadas durante la administración Biden.
- Una orden del director del USCIS, Joseph Edlow, para una “reexaminación rigurosa de cada tarjeta de residencia” de personas procedentes de países considerados “de preocupación”.
El Departamento de Seguridad Nacional se refirió a una lista de 19 países incluidos en un veto migratorio anterior de la administración, aunque no aclaró si esa lista se usará nuevamente para definir la nueva política.
Rhetórica incendiaria en redes
La publicación del presidente utilizó lenguaje duro para justificar la medida, responsabilizando a los migrantes y refugiados de diversos problemas nacionales como criminalidad, déficits y deterioro urbano —acusaciones que no fueron acompañadas de datos o evidencia.
Trump también señaló directamente a comunidades somalíes en Minnesota, luego de que la semana pasada prometiera acabar con el TPS de Somalia en ese estado.
Reacciones y contexto legal
No está claro cómo se implementaría una “pausa permanente” en la migración desde múltiples países sin enfrentarse a nuevos desafíos judiciales. El histórico veto migratorio de 2017 —el llamado “travel ban”— fue ampliamente criticado, generado protestas en aeropuertos y enfrentó prolongadas batallas legales antes de ser modificado. Posteriormente, el presidente Joe Biden lo revocó en 2021.
Organizaciones de derechos humanos y expertos legales ya anticipan posibles demandas, argumentando que muchas de las declaraciones del presidente parecen exceder la autoridad migratoria tradicional del Ejecutivo.
Washington D. C. bajo despliegue militar
Desde agosto, la capital se encuentra bajo un operativo que desplegó tropas de la Guardia Nacional tras la declaración de “emergencia por crimen” del gobierno federal. Según Trump, tras el ataque del miércoles enviará 500 soldados adicionales a la ciudad.
Sin embargo, un juez federal ordenó recientemente el fin del despliegue. La orden está en pausa por 21 días mientras la administración decide si retira a las tropas o apela.

Lo que viene
Con las agencias migratorias en proceso de suspender solicitudes, reexaminar miles de casos y evaluar nuevas restricciones, expertos advierten que las declaraciones del presidente podrían traducirse en un cambio profundo del sistema migratorio estadounidense, aunque la legalidad de estas medidas aún podría ser cuestionada.
Hasta ahora, la Casa Blanca no ha entregado detalles adicionales sobre cómo se implementará la “pausa permanente” en la migración ni qué países serán afectados específicamente.