El Partido Popular (PP) presentará en el próximo Pleno del Ayuntamiento de Donostia–San Sebastián una moción para permitir la entrada y operación de las plataformas de transporte Uber y Cabify en la ciudad. La iniciativa reabre un debate recurrente en la capital guipuzcoana sobre el modelo de movilidad urbana, la regulación del transporte de viajeros y la convivencia entre el sector del taxi y las empresas de vehículos de transporte con conductor (VTC).

Según ha explicado el PP, la propuesta tiene como objetivo ampliar la oferta de transporte, mejorar la calidad del servicio y ofrecer a ciudadanos y visitantes más alternativas de movilidad, especialmente en franjas horarias de alta demanda, fines de semana y periodos de gran afluencia turística. Los populares consideran que la actual situación genera problemas de disponibilidad, con tiempos de espera elevados y dificultades para encontrar taxi en determinados momentos del día.
Desde el grupo municipal defienden que Donostia no puede quedarse al margen de un modelo que ya funciona en otras ciudades del Estado y de Europa. A su juicio, la llegada de Uber y Cabify permitiría modernizar el sistema de transporte urbano, fomentar la competencia y adaptarse a los nuevos hábitos de los usuarios, cada vez más vinculados a plataformas digitales y servicios bajo demanda.
La moción, sin embargo, ha despertado una fuerte oposición por parte del sector del taxi de Donostia, que rechaza de forma mayoritaria la entrada de las plataformas VTC. Las asociaciones de taxistas alertan de que esta medida podría suponer un grave perjuicio económico para un colectivo que opera bajo una regulación estricta, con licencias limitadas, tarifas reguladas y obligaciones de servicio público, como la cobertura en horarios nocturnos o en zonas menos rentables.
Los representantes del taxi recuerdan que el sector ha realizado importantes inversiones en los últimos años para adaptarse a las exigencias normativas y a la transición hacia una movilidad más sostenible, incluyendo la renovación de flotas, la incorporación de vehículos híbridos y eléctricos, y la digitalización del servicio mediante aplicaciones propias. En este contexto, consideran que permitir la entrada de Uber y Cabify generaría una competencia desigual y pondría en riesgo la viabilidad de muchos profesionales.
Desde el Partido Popular insisten en que su propuesta no busca eliminar ni debilitar al taxi, sino establecer un modelo de convivencia regulada entre ambos sistemas. Según el PP, la clave está en diseñar un marco normativo claro que garantice igualdad de condiciones, protección al usuario y control sobre el número de licencias VTC que podrían operar en la ciudad.

El debate se produce en un momento especialmente sensible para la movilidad urbana, marcado por la presión turística, los objetivos de reducción de emisiones, la peatonalización de zonas céntricas y la necesidad de ofrecer alternativas eficientes al vehículo privado. En este escenario, la decisión que adopte el Pleno municipal podría marcar un punto de inflexión en el modelo de transporte de Donostia y sentar un precedente para otras ciudades de Euskadi.
La moción será debatida en las próximas semanas y su aprobación dependerá del posicionamiento del resto de grupos municipales, que ya han anunciado que analizarán la propuesta teniendo en cuenta tanto las demandas del sector del taxi como las necesidades de los usuarios. Mientras tanto, el anuncio ha vuelto a activar un intenso debate social, con opiniones divididas entre quienes reclaman más opciones de transporte y quienes defienden el mantenimiento del actual modelo regulado.