En el marco del “apagón” convocado por conductores de apps, desde el gremio aseguran que las plataformas generaron “un aquelarre en el transporte de pasajeros” y dejaron a los trabajadores en una situación de desamparo.

El secretario general del Sindicato de Peones de Taxis de Rosario, Horacio Yannotti, se refirió este martes al paro que realizarán los choferes de Uber que prestan servicios de transporte de pasajeros en reclamo de un aumento de las tarifas. La medida, conocida como “apagón”, consiste en dejar de aceptar viajes durante 24 horas como forma de protesta contra la empresa por los valores congelados que perciben.
Desde el gremio de taxistas, Yannotti consideró que la protesta es consecuencia directa de la proliferación del transporte ilegal de pasajeros y de las políticas nacionales que afectaron al sistema público. “Es producto de lo que ha sucedido en los últimos años: la idea de que cada uno se tiene que arreglar como pueda, la eliminación de los subsidios al transporte y un boleto de colectivo casi inalcanzable para los trabajadores”, señaló.
En ese contexto, sostuvo que las aplicaciones de viajes generaron “un aquelarre en el transporte público de pasajeros”, al ofrecer tarifas muy bajas que resultan atractivas para los usuarios pero inviables para quienes trabajan con sus vehículos. “Un vecino se baja la aplicación y por 1.500 pesos te lleva y trae del trabajo. Eso no es sostenible”, remarcó.
En declaraciones a LT8, Yannotti afirmó que, pese a los intentos del municipio por ordenar la situación, “las aplicaciones extranjeras no se van a adaptar nunca a las normas del transporte público de Rosario”. Y agregó: “Hay personas que invirtieron su auto particular para trabajar con estas apps y hoy, con los costos operativos que tiene un vehículo, no pueden sostenerlo. Las tarifas que cobran no son acordes”.
Tarifas poco sustentables y retorno al taxi
El dirigente gremial explicó que las tarifas accesibles que ofrecen las plataformas solo se dan en momentos excepcionales. “Un viernes o sábado, con algún evento importante, puede haber buena demanda. Pero durante la semana, las tarifas no coinciden con los valores reales del transporte de pasajeros”, indicó.
Asimismo, lamentó la pérdida de choferes y titulares de taxis que migraron hacia las aplicaciones en busca de una salida económica. “Muchos se metieron en un brete del que ahora no pueden salir. Hoy hay gente que está volviendo al taxi porque, dentro de todo, tiene las cuentas claras: vehículo y chofer habilitados, seguro como corresponde”, subrayó.
Yannotti advirtió que la crisis también afecta al sistema tradicional. “Hace un año que las tarifas del taxi no se actualizan, con una inflación superior al 30%. A un titular le cuesta renovar la unidad; imaginemos lo que significa para alguien que trabaja con su auto en una aplicación llevarlo al taller”, sostuvo.
Un verano con baja actividad

Sobre el estado del servicio durante el verano, el titular del Sindicato de Peones de Taxis señaló que, tras el repunte habitual de diciembre, enero y febrero muestran una fuerte caída, acentuada este año por la competencia de las apps. “No están trabajando los más de 4 mil taxis que tiene el municipio. La mayoría de los autos los maneja su titular y casi no existen turnos de 12 horas. Quedaron muy pocos peones, que son los que representamos”, explicó.
Finalmente, Yannotti fue crítico con el modelo laboral que promueven las plataformas. “El Gobierno nacional hace todo para que proliferen actividades en negro. Las aplicaciones no pagan tributos y no hay patronal ni cámara empresaria. Los choferes de Uber que paran, ¿a quién le reclaman? Están totalmente desamparados”, concluyó.