Uber ha dado un nuevo giro a su estrategia de monetización con el anuncio de Uber Intelligence, un programa que permitirá a los anunciantes acceder a información combinada sobre los movimientos, hábitos y patrones de consumo de los usuarios. La iniciativa supone una profundización en el uso comercial de los datos obtenidos a través de viajes y entregas, lo que genera tanto expectativas en el sector publicitario como inquietudes en torno a privacidad y regulación.

De los viajes a los datos: la evolución del negocio de Uber
La idea de convertir la vasta cantidad de información generada por los usuarios en una fuente clave de ingresos no es nueva. En 2019, cuando alcanzar la rentabilidad parecía distante, una fuente interna filtró a Reuters que la compañía estaba explorando “la exitosísima recolección de datos” como camino hacia las ganancias. Y así ocurrió.
Según reveló VICE, Uber comenzó a vender datos de ubicación a publicistas en 2022, logrando finalmente ser rentable en 2023. Ahora, con Uber Intelligence, la empresa busca ampliar ese modelo, ofreciendo un sistema que combina su enorme base de datos con información de anunciantes externos.
Cómo funciona Uber Intelligence
De acuerdo con Business Insider, el programa se basa en tecnología de “salas limpias” desarrollada por LiveRamp.
Una clean room es un entorno en la nube donde empresas pueden combinar sus propios datos con los de otras compañías sin compartir identificadores sensibles de forma directa. Se trata de un espacio digital seguro, diseñado para respetar normas de privacidad, pero que permite obtener perfiles muy detallados del comportamiento de los usuarios.
Con Uber Intelligence, los anunciantes podrán:
- Cruzar sus datos internos con los de viajes y entregas de Uber.
- Saber no solo dónde ha estado una persona, sino también qué consume, qué rutas frecuenta y con qué regularidad visita determinadas zonas.
- Elaborar perfiles basados en actividad diaria, como si un usuario viaja constantemente por trabajo, si compra comida con frecuencia o si suele desplazarse tarde por determinados distritos.
Uber habría utilizado como ejemplo un hotel que, gracias a estos datos, podría vincular restaurantes o tiendas cercanas a sus programas de fidelidad, ofreciendo promociones personalizadas basadas en movimientos reales del cliente.
Publicidad más segmentada dentro y fuera de la app
La compañía también planea integrar estas capacidades en los anuncios dentro de la aplicación y en las pantallas ubicadas en ciertos vehículos Uber. Esto permitirá que los publicistas desarrollen campañas basadas en comportamientos muy específicos: frecuencia de viajes, zonas visitadas, hábitos alimentarios o patrones laborales.
Edwin Wong, jefe global de mediciones de Uber Publicidad, afirmó a Business Insider que la plataforma “es simple y nos entusiasma mucho”, subrayando que el potencial de segmentación es muy superior al de la publicidad tradicional.
Una apuesta millonaria respaldada por nuevos liderazgos
Wong fue contratado en mayo de 2025, cuando Uber proyectaba ingresos anuales por publicidad de US$1.500 millones, un crecimiento del 60% en comparación con 2024, según Digiday. Su labor consiste en mejorar el rendimiento de las campañas, fortalecer relaciones con anunciantes y dirigir el desarrollo de herramientas de medición, entre ellas Uber Intelligence.
Todo apunta a que este nuevo programa es uno de los resultados directos de ese trabajo.
Ventaja geográfica y riesgo regulatorio
Según el analista Andrew Frank, de la firma Gartner, Uber posee una ventaja única frente a gigantes como Amazon y Google: sus datos son “terrestres”. Esto significa que no se basan solo en lo que los usuarios buscan o compran en línea, sino en información física del mundo real: hacia dónde viajan, cuánto tardan, con qué frecuencia visitan un lugar y qué tipo de actividades realizan.
Pero esa misma ventaja podría ser un arma de doble filo.
Frank advierte que la naturaleza extremadamente sensible de estos datos podría plantear retos relacionados con confianza pública y regulación, especialmente si gobiernos y usuarios perciben que la empresa cruza límites en materia de privacidad.

Una estrategia poderosa, pero polémica
Aunque Uber Intelligence representa una oportunidad significativa para aumentar los ingresos publicitarios y fortalecer su modelo de negocio, también podría generar rechazo entre usuarios que ya han expresado inquietudes sobre la cantidad de datos que la plataforma recopila.
La pregunta que flota en el ambiente es si Uber está preparado para gestionar el equilibrio entre innovación publicitaria y respeto por la privacidad en una era en la que la vigilancia basada en datos es cada vez más cuestionada.
Como señala el propio Frank, tanto el público como los reguladores “pueden no sentir agrado” por la nueva herramienta, por lo que Uber deberá actuar “con criterio y delicadeza” si quiere evitar fricciones e investigaciones en un contexto tecnológico cada vez más vigilado.