Portland, Oregón. El uso de servicios de transporte por aplicación como Uber y Lyft, así como de taxis tradicionales, continúa recuperándose de forma más lenta en Portland que antes de la pandemia de covid-19, incluso por debajo del ritmo de recuperación del transporte público, según datos recientes de la ciudad.

De acuerdo con un informe publicado por The Oregonian, los residentes de Portland están solicitando muchos menos viajes mediante plataformas de transporte privado que en 2019. Durante el año fiscal que concluyó el 30 de junio, la ciudad registró aproximadamente 8 millones de viajes en servicios de transporte compartido y taxis, lo que representa una caída del 37 % en comparación con los niveles previos a la pandemia.
Este descenso contrasta de manera significativa con el desempeño global de Uber, que reportó un aumento del 63 % en sus viajes a nivel mundial el año pasado en relación con 2019. La brecha sugiere que Portland enfrenta dinámicas locales particulares que están influyendo en los hábitos de movilidad de sus habitantes.
Expertos señalan que uno de los factores clave podría ser el alto nivel de trabajo remoto en Oregón, que ha reducido la necesidad de desplazamientos diarios. A esto se suman regulaciones locales que encarecen los servicios de transporte por aplicación en comparación con otras ciudades, lo que podría desincentivar su uso.
Otro elemento relevante es la disminución en la oferta de conductores. Desde 2019, el número de choferes de Uber, Lyft y taxis en Portland se ha reducido en cerca de un tercio, lo que podría traducirse en mayores tiempos de espera y una experiencia menos atractiva para los usuarios.

El comportamiento del transporte privado en Portland está siendo observado como un indicador de cambios más amplios en la economía regional y en los patrones de movilidad urbana. Mientras el transporte público muestra señales de recuperación más sólidas, el lento repunte de los servicios de transporte por aplicación refleja una transformación en la forma en que los residentes se mueven por la ciudad en la era pospandemia.
Las autoridades y analistas continúan evaluando si esta tendencia se mantendrá a largo plazo o si el uso de estos servicios volverá a crecer conforme evolucionen las condiciones laborales y económicas de la región.