Un grupo de 21 estados y el Distrito de Columbia se sumó esta semana a la demanda presentada por la Comisión Federal de Comercio (FTC) contra Uber Technologies Inc., en la que se acusa a la compañía de inscribir a consumidores en su programa de suscripción Uber One sin su consentimiento y de imponer obstáculos excesivos para cancelar el servicio.

La demanda original fue interpuesta por la FTC en abril de este año y señala que Uber incurrió en prácticas engañosas de facturación y cancelación, afectando a miles de usuarios en todo el país. Con la presentación de una demanda enmendada, los estados refuerzan la acción legal y solicitan responsabilidades adicionales por presuntas violaciones a leyes federales y estatales de protección al consumidor.
De acuerdo con la FTC, la suscripción Uber One tiene un costo de 9.99 dólares mensuales o 96 dólares anuales, e incluye beneficios como entregas sin cargos adicionales a través de Uber Eats y reembolsos en efectivo por viajes realizados en la plataforma. Sin embargo, numerosos consumidores alegan no haber recibido los beneficios prometidos.
Según el expediente judicial, múltiples usuarios denunciaron que fueron inscritos automáticamente en Uber One sin autorización previa o que se les realizaron cargos antes de que finalizara el período de prueba gratuito. En al menos un caso citado por la FTC, una persona fue facturada mensualmente pese a no contar con una cuenta activa en la plataforma.
La agencia federal también sostiene que Uber dificultó de forma intencional el proceso de cancelación del servicio. Para darse de baja, los usuarios debían completar al menos 12 acciones en siete pantallas distintas, mientras que aquellos que intentaban cancelar dentro de las 48 horas previas a su fecha de facturación podían enfrentar hasta 23 pantallas y, aun así, verse obligados a contactar al servicio al cliente.
En respuesta a las acusaciones, Uber manifestó su desacuerdo con la decisión de la FTC de avanzar con la demanda. En un comunicado previo, la empresa aseguró que su proceso de registro y cancelación es “claro, sencillo y legal”, y negó haber inscrito o cobrado a usuarios sin su consentimiento.
Los estados que se unieron a la demanda son Alabama, Arizona, California, Connecticut, Illinois, Maryland, Michigan, Minnesota, Missouri, Montana, Nebraska, New Hampshire, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Ohio, Oklahoma, Pensilvania, Virginia, Virginia Occidental y Wisconsin, además del Distrito de Columbia.

La FTC afirmó que Uber también habría incumplido con los beneficios publicitados, como las entregas con tarifa cero y los ahorros prometidos, lo que constituye una posible violación de las normas de transparencia y protección al consumidor.
El caso, que se tramita en un tribunal federal, podría sentar un precedente importante para la regulación de los servicios de suscripción digital y las prácticas comerciales de las plataformas tecnológicas, en un contexto de mayor escrutinio gubernamental sobre la protección de los derechos de los consumidores.