Dallas dio este miércoles un nuevo paso hacia la movilidad autónoma con el lanzamiento oficial del servicio de robotaxis de Uber en alianza con Avride, lo que convierte a la ciudad en uno de los laboratorios urbanos más activos del país para este tipo de tecnología. Con este despliegue, Dallas se suma a un selecto grupo de urbes estadounidenses donde varias compañías operan simultáneamente vehículos sin conductor, en una carrera que no solo redefine la movilidad, sino también la regulación, la infraestructura y el futuro laboral del transporte.

Una nueva etapa en la expansión de los robotaxis
A partir de las 9 a.m., los usuarios de Uber en un área de 9 millas cuadradas del centro de Dallas —que abarca Downtown, Uptown, Deep Ellum, Oak Lawn y zonas del distrito Harwood— pueden ser asignados a un vehículo Avride cuando soliciten un viaje. El lanzamiento llega en un momento clave: tan solo semanas después de que Waymo anunciara que sus vehículos comenzarían a circular sin conductor de seguridad en Dallas.
Uber apuesta por una estrategia incremental. Aunque el servicio ya se considera autónomo, cada unidad contará inicialmente con un empleado de Avride en el asiento del conductor, dedicado a supervisar la conducción y garantizar la transición segura hacia las futuras fases totalmente robotizadas.
Cómo funciona el nuevo servicio de Uber
La experiencia del usuario está diseñada para ser intuitiva y diferente del modelo tradicional:
- Cuando un pasajero solicita un viaje en la zona habilitada, la aplicación puede asignarle un Avride.
- Antes de aceptar el viaje, el usuario recibe una notificación clara indicando que se trata de un vehículo autónomo.
- Si lo prefiere, puede cambiar su selección por un vehículo conducido por una persona.
- No es necesario verificar el nombre de un conductor: el usuario simplemente toca un botón en la app para desbloquear las puertas al llegar el vehículo.
- Una vez dentro, un tablet trasero permite seguir la ruta, visualizar sensores y solicitar paradas seguras.
- No hay opción de propina, pero sí de calificación.
Este modelo elimina algunas fricciones del servicio tradicional —como identificar al conductor o manejar efectivo— y promete, según Uber, elevar la consistencia y previsibilidad de los trayectos.
Un piloto pequeño con miras a un crecimiento agresivo
Uber confirmó que arrancará con una flota reducida, aunque la empresa proyecta que habrá cientos de vehículos autónomos en Dallas en los próximos años. La estrategia sigue el patrón ya observado en otras ciudades:
- Austin: alrededor de 200 robotaxis operan actualmente bajo el convenio Uber–Waymo.
- Atlanta: Uber ya despliega 100 vehículos autónomos.
Además del crecimiento en Dallas, la compañía adelantó que planea expandirse también a Arlington, otra ciudad clave dentro del área metropolitana de Dallas–Fort Worth.
Tecnología tras el volante… sin volante
El Avride utilizado en este servicio es un Hyundai Ioniq 5 eléctrico, especialmente modificado para integrar:
- 13 cámaras de alta resolución
- Sistemas de detección avanzada
- Módulos para controlar puntos ciegos y objetos cercanos
- Algoritmos de navegación capaces de procesar múltiples entradas simultáneas
Estas herramientas permiten al vehículo detectar peatones, ciclistas, conos de construcción, baches y maniobras complejas del tráfico urbano.
Durante pruebas realizadas por Axios, los Avride demostraron competencias destacadas, incluyendo maniobrar con éxito un giro difícil a la izquierda y reaccionar adecuadamente ante irregularidades del pavimento, obstáculos temporales y cruces peatonales.
Impacto para los conductores humanos
La expansión de los robotaxis ha generado inquietudes sobre el futuro laboral de los conductores de Uber. Sin embargo, la compañía sostiene que no busca reemplazarlos sino integrar ambos modelos.
“Creemos que en los próximos 10 años habrá más conductores humanos y repartidores en la plataforma”, aseguró Annie Duvnjak, jefa global de operaciones de movilidad autónoma en Uber. Según Duvnjak, el sistema evolucionará hacia un ecosistema híbrido, donde humanos y vehículos autónomos cubrirán diferentes tipos de rutas o necesidades.
Uber también remarcó que seguirá siendo indispensable contar con trabajadores encargados del mantenimiento, supervisión técnica, logística y actualización de las flotas autónomas.
El papel de Dallas en la revolución del transporte
Dallas se ha convertido silenciosamente en un terreno fértil para el desarrollo de tecnologías autónomas. Además de Waymo y ahora Uber–Avride, la región ha atraído inversiones por su:
- clima urbano variado, ideal para pruebas
- infraestructura amplia y en constante expansión
- regulación favorable a los pilotos tecnológicos
- crecimiento demográfico y económico sostenido
El efecto acumulado posiciona a Dallas como un posible epicentro nacional del transporte autónomo, especialmente ante la posibilidad de extender el servicio hacia Fort Worth, donde hasta ahora no se ha desplegado ninguna flota de robotaxis.
¿Qué viene después?
Uber promete que para finales de 2026 su red de vehículos autónomos estará presente en al menos 10 ciudades estadounidenses, lo que ampliará aún más la presencia de esta tecnología en zonas urbanas densas.

Mientras tanto, los residentes de Dallas ya están probando los primeros viajes. Según reportes iniciales, los Avride mostraron un desempeño sorprendentemente firme en medio del tráfico conocido por su agresividad. Como bromeó Axios: “Los robots pueden manejar a los conductores de Dallas mejor que muchos conductores de Dallas”.
El tiempo dirá si esta nueva fase acelerará la transición hacia una movilidad más automatizada o si llevará a un debate más profundo sobre regulación, empleo, infraestructura y convivencia entre humanos y máquinas en las calles de Dallas.