Nueva York, 22 de enero de 2026. Las acciones de Uber Technologies Inc. (NYSE: UBER) retrocedieron un 2,0% este jueves y cerraron en 82,56 dólares, quedando rezagadas frente a las ganancias registradas en el Nasdaq y el Dow Jones. La caída se produjo en un contexto de creciente inquietud entre los inversores por el avance de los vehículos autónomos, especialmente tras el más reciente anuncio de Tesla sobre el lanzamiento de viajes en robotaxi sin conductores de seguridad en Austin, Texas.

El desempeño negativo se extendió a las operaciones posteriores al cierre, donde los títulos se mantuvieron estables, pero bajo presión, mientras el mercado comienza a posicionarse de cara al informe de resultados del cuarto trimestre y del año completo, que Uber publicará el próximo 4 de febrero.
El debate por la conducción autónoma vuelve al centro
La reacción del mercado refleja la persistente incertidumbre sobre cómo la tecnología “sin conductor” impactará en el modelo de negocio del transporte bajo demanda. Los inversores continúan cuestionándose quién será dueño de los vehículos, quién gestionará la demanda y quién capturará los márgenes en un escenario dominado por la automatización.
El movimiento de Tesla reavivó el debate y volvió a colocar a Uber y Lyft en el centro de la discusión, pese a que la compañía de Elon Musk opera bajo un modelo diferente. Según analistas, cualquier avance significativo en robotaxis suele generar presión sobre las acciones de las plataformas tradicionales de ride-hailing.
Durante la sesión, los títulos de Uber oscilaron entre 81,60 y 85,40 dólares, con un volumen de negociación ligeramente superior a su promedio de 50 días. Aun así, la acción se mantiene aproximadamente 19% por debajo de su máximo de 52 semanas, según datos de mercado.
Visiones encontradas en Wall Street
Pese a la caída, no todos los analistas comparten el pesimismo. Nikhil Devnani, de Bernstein, afirmó que la valoración actual de Uber ya incorpora lo que denominó el “máximo temor a los vehículos autónomos”. El analista reiteró su recomendación de Outperform y mantuvo un precio objetivo de 115 dólares, valorando a la compañía en alrededor de 15 veces EBITDA, una métrica que excluye intereses, impuestos y ciertos gastos no monetarios.
En el resto del sector, Lyft Inc. retrocedió un 1,5%, mientras que Tesla Inc. avanzó cerca de 4,1%. Por su parte, DoorDash, competidor clave de Uber en el segmento de entregas, registró un leve avance.
Resultados trimestrales, la próxima prueba clave
La atención del mercado se centra ahora en la conferencia con analistas que acompañará la publicación de resultados del 4 de febrero, donde los inversores esperan mayor claridad sobre el papel de los vehículos autónomos en la estrategia de Uber, así como su impacto potencial en el crecimiento y la estructura de costos durante 2026.
Cualquier comentario sobre el ritmo de las asociaciones en conducción autónoma o cambios en la estrategia podría influir de manera significativa en la cotización de la acción en las próximas semanas.
Otros factores en el radar
En paralelo, el Contralor del Estado de Nueva York, Thomas DiNapoli, presentó una propuesta para accionistas solicitando que Uber publique un informe detallando cómo su junta directiva supervisa los protocolos de seguridad relacionados con la conducta sexual indebida. “Para que Uber tenga éxito, sus usuarios deben sentirse seguros y no tener la menor duda al usar el servicio”, afirmó DiNapoli.
Además, una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) reveló que el director legal de Uber, Tony West, vendió 3.125 acciones el pasado 20 de enero a un precio de 83,50 dólares por acción, como parte de un plan preestablecido bajo la norma 10b5-1.
En el frente corporativo, Uber anunció una nueva alianza con Bay Area Rapid Transit (BART), que permitirá reservar viajes de Uber directamente desde la aplicación móvil del sistema de transporte público. Según Chris Margaronis, responsable de asociaciones de transporte de Uber, la iniciativa busca generar “victorias consistentes y alcanzables” en un momento en que el transporte público enfrenta presiones presupuestarias.

Un escenario volátil
Aunque el despliegue de robotaxis por parte de Tesla sigue siendo limitado, las dudas sobre seguridad, escalabilidad y regulación persisten. Analistas y críticos continúan comparando el enfoque de Tesla con el de Waymo, respaldada por Alphabet, que cuenta con mayor experiencia en operaciones completamente autónomas.
De cara a los próximos días, los operadores del mercado seguirán atentos a cualquier novedad relacionada con la conducción autónoma, mientras esperan que los resultados financieros de Uber y su orientación para 2026 marquen el rumbo de la acción.