Cuatro conductores de Uber que operaban en el área metropolitana de Houston han sido acusados formalmente a nivel federal por presuntamente secuestrar y agredir sexualmente a pasajeras en distintos incidentes ocurridos durante los últimos años, informaron autoridades federales este jueves.

Los cargos se presentaron como resultado de Operation Lighthouse, una iniciativa conjunta de agencias federales y locales diseñada para identificar, investigar y procesar penalmente a conductores de plataformas de transporte compartido acusados de dañar a mujeres usuarias del servicio. El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa encabezada por Nicholas J. Ganjei, fiscal federal del Distrito Sur de Texas.
Los acusados fueron identificados como Cesar Martell, Janaka Manatunga, Barney Flores y Abdou Mbacke, quienes enfrentan cargos graves de secuestro, de acuerdo con documentos judiciales. Las acusaciones contemplan penas de hasta cadena perpetua en prisión federal.
Según explicó Ganjei, Martell y Manatunga comparecerían ante un tribunal federal este jueves por la tarde. Flores fue arrestado el mes pasado y permanece bajo custodia, mientras que Mbacke continúa prófugo y es buscado activamente por las autoridades.
Las acusaciones federales se sustentan en que los presuntos delitos fueron cometidos utilizando vehículos y teléfonos celulares, considerados medios de comercio interestatal y extranjero, lo que habilita la jurisdicción federal.
“Queremos que los posibles agresores sepan que el Departamento de Justicia está vigilando”, declaró Ganjei. “Cualquier agresión de este tipo conlleva la posibilidad real de pasar el resto de la vida en una prisión federal”.
La investigación cuenta con la colaboración del Departamento de Policía de Houston, las oficinas del sheriff de los condados de Harris y Montgomery, el FBI y el Departamento de Justicia. Durante la conferencia, Ryan Whalen, subdirector del FBI en Houston, destacó la valentía de las mujeres que denunciaron los hechos.
“Estos cuatro hombres están acusados de disfrazarse de conductores confiables para secuestrar y agredir sexualmente a pasajeras”, afirmó Whalen. “El progreso de estos casos es posible gracias al coraje de las víctimas que se presentaron ante las autoridades”.
Ganjei advirtió que los hechos denunciados podrían no ser casos aislados y expresó su creencia de que existen más víctimas. Las autoridades instaron a cualquier persona con información adicional a comunicarse con el FBI a través del número 1-800-CALL-FBI.
Detalles de los presuntos delitos
De acuerdo con los registros judiciales, Cesar Martell, conductor de Uber desde 2018, habría ofrecido un viaje a una mujer el 12 de junio de 2021 en el norte de Houston. En lugar de llevarla a su destino, la condujo a una gasolinera abandonada, donde presuntamente la estranguló y la agredió sexualmente. También está acusado de un segundo ataque ocurrido en mayo de 2023, tras convencer a una pasajera de comunicarse con él fuera de la aplicación para ofrecerle un viaje más barato. Exámenes médicos confirmaron la presencia de ADN coincidente con Martell en ambos casos.
Barney Flores enfrenta cargos por un presunto ataque ocurrido el 12 de mayo de 2025. Según la acusación, llevó a una pasajera a un estacionamiento, se subió al asiento trasero y la agredió sexualmente mientras ella se encontraba inconsciente. La mujer logró escapar tras amenazar con llamar a la policía. Su cuenta de Uber fue posteriormente cancelada.
En el caso de Abdou Mbacke, las autoridades señalan que habría secuestrado a una pasajera en diciembre de 2023 y la llevó a un motel del norte de Houston, donde la mujer despertó desnuda junto a él. La policía halló evidencia en la habitación que respalda la acusación. Mbacke permanece prófugo.
Por su parte, Janaka Manatunga es acusado de agredir sexualmente a una mujer en un estacionamiento de The Woodlands, luego de insistir en acompañarla hasta su vehículo. El ataque habría cesado cuando otro automóvil pasó por el lugar.

Respuesta de Uber
En un comunicado enviado a medios locales, Uber afirmó que colabora activamente con las autoridades y que cuenta con un equipo global, disponible las 24 horas, integrado por exmiembros de fuerzas del orden para apoyar investigaciones en curso.
“El secuestro y la agresión sexual son crímenes horribles que no tienen cabida en nuestra sociedad ni en la plataforma de Uber”, señaló la empresa. “La seguridad es fundamental para nuestro trabajo, y continuaremos invirtiendo en funciones de seguridad, apoyando a las fuerzas del orden y tomando medidas inmediatas ante cualquier acusación grave”.