Estados Unidos — 17 de noviembre de 2025.
Escuelas públicas de todo el país están reportando fuertes caídas en la matrícula de estudiantes provenientes de familias inmigrantes, una tendencia que se ha intensificado este año en medio del endurecimiento de las políticas migratorias del presidente Donald Trump.

Desde Miami hasta San Diego, los distritos escolares confirman que menos niños inmigrantes están ingresando al sistema educativo, mientras otros se están retirando debido a deportaciones, retornos voluntarios o mudanzas forzadas dentro del país.
Deportaciones y miedo paralizan a miles de familias
En muchos casos, los padres han sido detenidos o enviados de regreso a sus países, situación que obliga a los menores a abandonar sus escuelas. Otros, ante el temor de arrestos por parte de ICE, han decidido irse por cuenta propia.
El ejemplo más dramático ocurrió en Palm Beach, Florida, donde siete niños guatemaltecos dejaron todo atrás —su escuela, amigos y actividades— para volar a Guatemala tras la detención de su madre.
“Mi casa se siente como un jardín sin flores”, lamentó Edna, la amiga que quedó a cargo temporalmente de los niños.
Golpe económico y académico para los distritos
En Miami-Dade, el impacto ha sido brutal:
- Este año escolar han ingresado apenas 2,550 estudiantes nuevos provenientes del extranjero.
- El año pasado fueron casi 14,000.
- Y hace dos años, más de 20,000.
La caída en la matrícula provocó un déficit de 70 millones de dólares, obligando al distrito a recortar y reorganizar presupuestos.
En Albertville, Alabama, el superintendente Bart Reeves afirma que su academia para recién llegados no ha recibido ni un solo estudiante nuevo este año. La reducción de matrículas podría costarle al distrito hasta 12 plazas de maestros.
Cierre de programas especializados
La tendencia se repite en varias ciudades:
- Denver: solo 400 estudiantes nuevos este verano, frente a 1,500 el año anterior.
- Waukegan, Illinois: caída de 100 matriculados inmigrantes.
- Houston: cerró una escuela dedicada exclusivamente a recién llegados, pues su matrícula cayó de 111 a solo 21 estudiantes.
En Chelsea, Massachusetts, uno de los lugares que tradicionalmente recibe a más inmigrantes, la entrada de nuevos alumnos bajó de 592 a solo 152 este verano.
Además, un número creciente de estudiantes —cerca del 25%— está regresando a sus países de origen, presionados por la presencia visible de agentes de inmigración en las calles.
Consecuencias emocionales y sociales
Educadores advierten que el impacto va más allá de las aulas.
En San Diego, el director Fernando Hernández señala que su escuela no ha recibido ningún estudiante inmigrante nuevo este año, algo totalmente inusual.

Teme que la falta de interacción entre niños de diferentes culturas afecte el desarrollo social:
“Esto es como repetir la pandemia: los niños están aislados otra vez”.
Familias viven con miedo
Muchos padres siguen enviando a sus hijos a la escuela, pero hacen sus rutinas con temor.
Natacha, una madre venezolana en California, asegura que revisa constantemente si algún vehículo la sigue camino a casa:
“Me encomiendo a Dios”, dijo.