Un inmigrante cuya detención generó un escándalo judicial en Milwaukee fue deportado este viernes, según informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El caso ha ganado notoriedad nacional debido a las acusaciones de que una jueza local lo ayudó a evitar ser arrestado por agentes federales.

El hombre, identificado como Eduardo Flores-Ruiz, de 31 años, se declaró culpable en septiembre de reingresar ilegalmente a Estados Unidos tras un acuerdo con fiscales federales. DHS confirmó su deportación a través de una publicación en redes sociales, aunque no especificó si fue enviado a México —su país de origen— o a otro destino.
La agencia tampoco ofreció más detalles, y su abogado, Martin Pruhs, no respondió de inmediato a solicitudes de información.

Un caso que compromete a una jueza de Milwaukee
Flores-Ruiz es pieza clave en el proceso federal contra la jueza del condado de Milwaukee, Hannah Dugan, quien enfrenta cargos por presuntamente encubrirlo y ayudarlo a salir de su sala para evitar que agentes de ICE lo arrestaran durante una audiencia el pasado 18 de abril.
Según documentos judiciales, agentes federales se habían coordinado para detenerlo ese día. Pero los fiscales alegan que Dugan, al enterarse de que los agentes esperaban afuera, lo condujo hacia una salida privada del tribunal. Flores-Ruiz logró salir al exterior del edificio, pero fue capturado minutos después tras una persecución a pie.
En mayo, un gran jurado federal imputó a Dugan por obstrucción y encubrimiento para evitar un arresto, cargos que podrían implicar hasta seis años de prisión si es declarada culpable. Su juicio está programado para comenzar el 15 de diciembre.
DHS fue tajante en su declaración del viernes:
“Las acciones de la jueza Hannah Dugan para obstruir el arresto de este criminal violento llevan el concepto de ‘jueza activista’ a otro nivel. Gracias a los valientes hombres y mujeres de ICE, este criminal está FUERA del país.”
La jueza ha negado cualquier mala conducta. Sus abogados sostienen que ella actuó dentro de su autoridad para administrar el orden en su sala. Además, citaron un correo enviado semanas antes por el juez jefe del condado, Carl Ashley, en el que se indicaba que los tribunales debían mantenerse como “zonas seguras” frente a operativos de inmigración.
El historial del inmigrante
Según los expedientes, Flores-Ruiz abandonó México en 2013, cuando tenía 18 años, e ingresó a Estados Unidos de forma irregular. Fue detenido y deportado inmediatamente, pero días después reingresó y se instaló en Milwaukee, donde trabajó en restaurantes durante aproximadamente 12 años.
En marzo de este año fue acusado de tres cargos menores de agresión tras una pelea con su compañero de vivienda. Su estatus migratorio irregular se descubrió cuando sus huellas fueron enviadas desde la cárcel del condado a bases federales.
De los tres cargos estatales, dos fueron desestimados en octubre después de que aceptara declararse culpable del tercero. Fue sentenciado a “tiempo cumplido” tras haber pasado casi siete meses en la cárcel.
A nivel federal, la jueza Pamela Pepper también lo sentenció a tiempo cumplido el 6 de noviembre por reingreso ilegal al país, tras su acuerdo de culpabilidad y su compromiso de no disputar la deportación.