Madrid se prepara para dar un nuevo paso hacia la movilidad del futuro. Uber ha confirmado que la capital española será uno de los mercados clave para el despliegue de sus primeros vehículos sin conductor, conocidos como robotaxis, que podrían comenzar a operar antes de que termine el año 2026. El anuncio forma parte de la estrategia global de la compañía para consolidarse como líder en el sector de la conducción autónoma.

La ciudad ya ha sido escenario de proyectos piloto de movilidad automatizada, como los autobuses autónomos en Leganés y en la Universidad Autónoma de Madrid, y se encuentra a la espera de los futuros trenes automatizados de la línea 6 de Metro. En este contexto, Uber busca sumarse a esta nueva era del transporte urbano con una flota de vehículos que permitirán a los usuarios realizar trayectos sin conductor, de manera autónoma y segura, gestionados directamente desde la aplicación.
Según información publicada por Bloomberg, Uber prevé ofrecer robotaxis en más de 10 mercados internacionales para finales de 2026, entre los que se encuentran Madrid, Houston, Hong Kong y Zúrich. La compañía confía en que esta iniciativa impulse su crecimiento y refuerce su posición en un mercado cada vez más competitivo, donde la automatización del transporte se perfila como uno de los grandes cambios estructurales de la próxima década.
Resultados financieros y reacción del mercado
El anuncio de los robotaxis en Madrid se produce en un momento de volatilidad bursátil para la empresa. Este miércoles, Uber presentó sus resultados correspondientes al último trimestre de 2025, que quedaron por debajo de las previsiones del mercado. La compañía reportó beneficios por acción de 71 centavos, frente a los 76 centavos esperados, lo que provocó una caída superior al 5% en la Bolsa de Nueva York, según recogió el diario económico Cinco Días.
Pese a este retroceso puntual, Uber destacó que el balance anual sigue siendo positivo. En el conjunto de 2025, la empresa registró un beneficio neto de 8.487 millones de euros, una cifra que, según la dirección financiera, “refleja el gran potencial de la plataforma” y respalda su apuesta por nuevas líneas de negocio como la movilidad autónoma.
Un nuevo liderazgo financiero para una nueva etapa
La estrategia de Uber en torno a los vehículos sin conductor coincide con un cambio clave en su cúpula directiva. El próximo 16 de febrero, Balaji Krishnamurthy asumirá el cargo de director financiero (CFO), sustituyendo a Prashanth Mahendra-Rajah. Este relevo marca un punto de inflexión para la compañía y refuerza su orientación hacia la innovación tecnológica.
Krishnamurthy se incorporó a Uber en noviembre de 2019 y ha desempeñado funciones como vicepresidente y responsable financiero de los negocios de movilidad y reparto a domicilio, incluyendo Uber Eats. De acuerdo con Bloomberg, es un firme defensor de los vehículos autónomos y será el encargado de liderar las inversiones en robotaxis, en un escenario de fuerte competencia frente a empresas como Waymo y Tesla.
De Estados Unidos a las calles de Madrid
A principios de enero de este año, Uber presentó su primer robotaxi autónomo durante el CES 2026, la feria tecnológica de referencia a nivel mundial. El vehículo, desarrollado en colaboración con Lucid Motors y la startup especializada en conducción autónoma Nuro, representa la base tecnológica de la futura flota que la compañía desplegará inicialmente en San Francisco, como primer paso de su estrategia global.
Estos vehículos están equipados con una red de cámaras de alta resolución, radares y sensores avanzados, capaces de analizar el entorno en 360 grados y reaccionar en tiempo real ante cualquier estímulo, con el objetivo de garantizar la seguridad de pasajeros y peatones.
No obstante, el avance de los coches sin conductor también plantea debates éticos y legales en torno a la responsabilidad en caso de accidentes, una cuestión que ha generado reflexión pública y experiencias inmersivas como “Muerte por IA” de The Jury Experience, donde la tecnología debe tomar decisiones críticas con consecuencias humanas.

En el caso de España, la Dirección General de Tráfico (DGT) ya ha abordado esta cuestión e incluye la movilidad automatizada dentro del Real Decreto sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. El organismo lleva años impulsando avances tecnológicos y normativos relacionados con los vehículos autónomos, poniendo el foco en la seguridad vial, la protección de datos y la delimitación de responsabilidades.
Con Madrid como uno de sus próximos destinos estratégicos, Uber acelera su transición hacia un modelo de transporte sin conductor, en una apuesta que podría transformar la movilidad urbana y redefinir la forma en que los ciudadanos se desplazan por la capital en los próximos años.