Washington D.C. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica este lunes al afirmar que el consumo de acetaminofén (paracetamol) durante el embarazo podría estar relacionado con un “alto riesgo de autismo”. El mandatario aseguró que la FDA notificará a los médicos sobre esta advertencia, aunque la comunidad científica insiste en que no existen pruebas concluyentes que respalden tal vínculo.
Trump recomendó que las mujeres embarazadas “limiten el uso de Tylenol, salvo que sea médicamente necesario”, como en casos de fiebre. Sin embargo, especialistas recuerdan que el acetaminofén ha sido considerado durante décadas la opción más segura para tratar dolor o fiebre en el embarazo, ya que otros fármacos comunes como ibuprofeno o aspirina pueden causar complicaciones graves.

Expertos: el autismo tiene múltiples causas
Investigadores sostienen que el autismo no responde a una única causa, sino a una combinación de factores genéticos y ambientales. El pediatra Peter Hotez, del Texas Children’s Hospital, explicó que más de 100 genes diferentes están asociados con el trastorno. “No hay una ‘pistola humeante’. Es irresponsable atribuirlo a un solo químico”, señaló.
Los datos de los CDC reflejan un aumento en los diagnósticos: en 2022, 1 de cada 31 niños fue identificado con autismo a los 8 años, frente a 1 de cada 36 en 2020 y 1 de cada 68 en 2015. Este incremento, dicen los expertos, se debe a una definición más amplia, mayor concientización y detección temprana, no necesariamente a un aumento real en los casos.
Durante su discurso en la Oficina Oval, acompañado por Robert F. Kennedy Jr., el Dr. Marty Makary y el Dr. Mehmet Oz, entre otros funcionarios, Trump también cuestionó el calendario de vacunación infantil y sugirió retrasar la aplicación de la vacuna contra la hepatitis B hasta los 12 años.
No obstante, estudios exhaustivos han descartado cualquier vínculo entre vacunas y autismo. Kennedy, conocido por su postura antivacunas, agradeció a Trump por colocar el tema en la agenda política, pese a que sus afirmaciones contradicen décadas de consenso médico.
La FDA, en contraste con los comentarios del presidente, envió una carta a médicos aclarando que no existe una relación causal comprobada entre el uso de acetaminofén y el autismo, y que la literatura científica ofrece resultados contradictorios.
El fabricante de Tylenol, Kenvue, reiteró que el paracetamol sigue siendo la alternativa más segura durante el embarazo y advirtió que evitarlo puede obligar a las mujeres a soportar fiebre —riesgosa para madre y bebé— o a recurrir a medicamentos más peligrosos.

Nuevas medidas
El Dr. Mehmet Oz anunció que la FDA aprobó el uso de leucovorina, un derivado del ácido fólico tradicionalmente usado en quimioterapia, para tratar a algunos niños con autismo. También se restaurará la aprobación de Wellcovorin, una versión comercial de este fármaco.
Mientras tanto, expertos insisten en que el autismo es una condición compleja y multifactorial. “Como padre de una niña con autismo, entiendo el deseo de respuestas simples, pero la realidad es mucho más complicada”, concluyó Hotez.