Uber no es responsable en primer juicio por agresión sexual de conductores en EE. UU.
Un jurado de California determinó este martes que Uber no es responsable de la agresión sexual sufrida por una pasajera a manos de un conductor durante un viaje solicitado a través de la plataforma, aunque reconoció que la empresa había mostrado negligencia en sus medidas de seguridad.
El caso, ocurrido en 2016 y presentado en 2021 por la víctima identificada como Jessica C., fue el primero de más de 500 demandas estatales similares y sirve como prueba para los juicios siguientes.
Durante el juicio civil de tres semanas en la Corte Superior de San Francisco, se destacó que Uber implementó políticas de seguridad que, según los demandantes, no fueron suficientes para prevenir agresiones. La empresa ha mantenido que no puede ser responsabilizada por las acciones delictivas de sus conductores y que sus verificaciones de antecedentes y divulgación de información cumplen con los estándares necesarios.

Uber ha reforzado en los últimos años sus protocolos de seguridad, incluyendo grabaciones de video y audio durante los viajes, sistemas de detección de anomalías y asociaciones con organizaciones de apoyo a sobrevivientes de violencia. Además, creó un Consejo Asesor de Seguridad presidido por el exsecretario de Seguridad Nacional Jeh Johnson y lanzó la iniciativa “Driving Change”, con 10 millones de dólares destinados a combatir la violencia de género.
A pesar de estas medidas, la reputación de Uber en materia de seguridad sigue siendo delicada, con miles de casos aún reportados y recientes investigaciones del Congreso de EE. UU. sobre sus protocolos de prevención y respuesta ante agresiones sexuales.