Ohio, Estados Unidos – 19 de enero de 2026 — Un hombre de 83 años fue declarado culpable de asesinato tras matar a tiros a una conductora de Uber a quien confundió con una participante de una estafa telefónica de la que él mismo estaba siendo víctima, informaron medios estadounidenses.

William J. Brock fue condenado el miércoles 14 de enero por el homicidio de Lo-Letha Toland-Hall, de 61 años, quien perdió la vida luego de recibir seis disparos frente a la vivienda del acusado en South Charleston, un suburbio de Columbus, Ohio. El trágico hecho ocurrió el 25 de marzo de 2024.
Según las autoridades, Brock estaba siendo engañado por estafadores telefónicos que lo convencieron de retirar 12,000 dólares en efectivo, bajo el falso argumento de que el dinero era necesario para pagar la fianza de un familiar involucrado en un accidente mortal. Los estafadores habrían utilizado la aplicación de Uber para contratar a Toland-Hall y enviarla a recoger un paquete con el dinero.
Investigaciones posteriores determinaron que la víctima no tenía ninguna relación con la estafa y simplemente cumplía con un servicio solicitado a través de la plataforma. Al llegar a la residencia de Brock, Toland-Hall se identificó como conductora de Uber y explicó que estaba allí para recoger un paquete. Sin embargo, el acusado creyó erróneamente que ella formaba parte del fraude.
Imágenes captadas por la cámara del vehículo de la víctima muestran que Brock la amenazó con dispararle y la mantuvo a punta de pistola mientras ella intentaba retirarse. Cuando Toland-Hall dijo que llamaría al 911, Brock le disparó primero en la pierna y luego efectuó cinco disparos más. Posteriormente, fue el propio Brock quien llamó a emergencias para reportar el tiroteo.
La conductora fue trasladada de urgencia a un hospital local, donde falleció mientras era sometida a una cirugía, según informaron las autoridades.
Durante el juicio, la defensa de Brock argumentó que el acusado actuó bajo un estado de confusión y miedo provocado por las llamadas de los estafadores, quienes incluso se hicieron pasar por abogados, jueces y familiares. No obstante, el jurado lo encontró culpable de asesinato.
Tras el veredicto, el fiscal del condado de Clark, Daniel Driscoll, lamentó profundamente lo ocurrido. “Ambas familias han perdido a seres queridos y no hay ganadores en este caso. Lo más triste es que quienes iniciaron esta estafa aún no han sido llevados ante la justicia”, expresó, manifestando su esperanza de que las autoridades federales puedan capturar a los responsables del fraude.

William J. Brock será sentenciado el próximo 21 de enero, de acuerdo con los registros judiciales. Además, en marzo de 2025, la familia de Toland-Hall presentó una demanda civil en la que responsabiliza tanto a Brock como a los estafadores no identificados por su muerte.
En su obituario, Lo-Letha “Letha” Toland-Hall fue recordada como una mujer trabajadora, jubilada de la Agencia Regional de Impuestos de Ohio, amante de la jardinería y la cocina, fiel asistente a la iglesia y madre dedicada de su hijo, Mario. Su muerte ha generado conmoción y reavivado el debate sobre el impacto devastador de las estafas telefónicas y los riesgos que enfrentan los trabajadores de plataformas de transporte y entrega.