Un juez federal en Chicago ordenó la liberación de más de 600 inmigrantes indocumentados detenidos en un centro de ICE en los suburbios de la ciudad, una decisión que provocó duras críticas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y reavivó el debate sobre la política migratoria en Estados Unidos.

El juez Jeffrey Cummings, del Distrito Norte de Illinois, determinó que los migrantes fueron arrestados y retenidos en violación de un acuerdo judicial aprobado en 2021, el cual limitaba los tipos de detenciones permitidas bajo la ley de inmigración. La orden exige que los detenidos del centro de Broadview sean liberados con fianza e incorporados al programa de Alternativas a la Detención (ATD) de ICE antes del 21 de noviembre.
Acusaciones de detenciones ilegales y malas condiciones
Según la decisión judicial, el DHS incurrió en un “patrón de arrestos y confinamiento ilegal”, llegando incluso a mantener a migrantes en condiciones “inseguras e insalubres”, en instalaciones hacinadas y “junto a inodoros desbordados”. El caso forma parte de la demanda colectiva Margarito Castañon Nava v. DHS, en la que cientos de migrantes alegan haber sido detenidos sin orden judicial y sin estar sujetos a deportación obligatoria.
Cummings también criticó un cambio repentino en la política del departamento, describiendo un giro de “180 grados” en la interpretación de sus propias facultades de detención.
Reacción de organizaciones de derechos civiles
La ACLU de Illinois celebró la medida. La subdirectora legal, Michelle Garcia, afirmó que la decisión marca “un paso hacia la responsabilidad federal” y confirmó la liberación inmediata de 13 detenidos, mientras otros más de 600 podrían ser liberados en los próximos días.
La detención masiva ocurrió durante la polémica operación federal “Midway Blitz”, impulsada por la administración Trump, la cual resultó en centenares de arrestos en varias comunidades del área de Chicago y generó protestas, denuncias de abusos y enfrentamientos con la policía.
Fuerte rechazo del DHS
El Departamento de Seguridad Nacional respondió con contundencia, calificando la medida como un riesgo para la seguridad pública.
“Ahora un juez activista está poniendo en riesgo directo la vida de los estadounidenses al ordenar la liberación de 615 inmigrantes ilegales en la comunidad”, declaró Tricia McLaughlin, secretaria adjunta de Asuntos Públicos del DHS, en una respuesta enviada a Fox News Digital.
La funcionaria acusó a “políticos santuario y agitadores violentos” de obstaculizar la labor de las fuerzas del orden.
El juez Cummings ordenó al DHS identificar a los detenidos que representen un riesgo significativo para la seguridad pública, quienes podrían permanecer bajo custodia. Además, exigió un informe de cumplimiento antes del 24 de noviembre.

Mientras tanto, las autoridades migratorias continúan defendiendo la legalidad de las detenciones realizadas en Chicago, insistiendo en que forman parte del esfuerzo federal para remover a personas consideradas “prioridades de seguridad”.
El fallo podría convertirse en la mayor liberación masiva de detenidos por ICE en Illinois en años, intensificando un debate ya polarizado sobre la aplicación de la ley migratoria, las órdenes judiciales y el papel que deben desempeñar los estados y los tribunales federales bajo la administración Trump.