La plataforma de transporte Uber anunció que planea poner en marcha servicios de viajes en vehículos autónomos (AV) en 15 ciudades del mundo antes de que finalice el año, según confirmó su director ejecutivo, Dara Khosrowshahi, durante la llamada de resultados correspondiente al cuarto trimestre, celebrada el miércoles 4 de febrero.

El anuncio refuerza la apuesta estratégica de la compañía por la movilidad autónoma como uno de los principales motores de crecimiento a largo plazo. Entre los mercados donde se lanzarán estos servicios figuran Londres, Zúrich, Madrid y Múnich, así como varias ciudades clave de Estados Unidos, entre ellas Los Ángeles, Houston y el área de la Bahía de San Francisco. Además, Hong Kong se convertirá en el primer mercado de robotaxis de Uber en Asia, marcando un hito en la expansión internacional de la tecnología.
Khosrowshahi explicó que la compañía ya se encuentra trabajando activamente en la preparación de la infraestructura necesaria para estos lanzamientos. “Estamos estableciendo centros operativos, adquiriendo bienes raíces, asegurándonos de contar con la infraestructura de carga adecuada, y nuestro equipo de relaciones gubernamentales está colaborando con los reguladores locales para garantizar que todo esté listo. Al mismo tiempo, trabajamos con nuestros socios en los aspectos de seguridad”, señaló el ejecutivo.
Actualmente, Uber ya facilita servicios de vehículos sin conductor en varias ciudades de Estados Unidos, como Atlanta, Austin, Dallas y Phoenix, así como en mercados de Medio Oriente, incluyendo Abu Dhabi, Dubái y Riad. Según el CEO, el enfoque de despliegue suele ser progresivo: inicialmente los vehículos operan con un conductor de seguridad a bordo y, una vez superadas las fases regulatorias y técnicas, se avanza hacia operaciones completamente autónomas, tal como ocurrió en Abu Dhabi.
“Este es un sistema que hemos construido, del que seguimos aprendiendo, y que nos permitirá acelerar cada nuevo lanzamiento a medida que avanzamos”, afirmó Khosrowshahi, destacando que la curva de aprendizaje de Uber en este segmento se está reduciendo con cada implementación.
El CEO describió los vehículos autónomos como un “impulsor de crecimiento” para la empresa, subrayando que esta tecnología no busca reemplazar los servicios existentes, sino complementarlos y ampliarlos, contribuyendo a un crecimiento neto del ecosistema de Uber. En ese sentido, explicó que la compañía está estructurando su inversión en AV alrededor de tres grandes grupos de socios estratégicos: desarrolladores de software autónomo, fabricantes de vehículos (OEM) y proveedores de infraestructura especializada.
Uber apoya a sus socios tecnológicos de conducción autónoma no solo con capital, sino también con acceso a su plataforma global y vastos volúmenes de datos, mientras que con los fabricantes colabora para acelerar la producción a escala de vehículos autónomos. Asimismo, la empresa respalda a socios de infraestructura encargados de aspectos clave como carga eléctrica, mantenimiento y operaciones.
A largo plazo, Uber pretende mantener un modelo “asset-light”, en el que no sea propietaria directa de grandes flotas de vehículos autónomos. Sin embargo, Khosrowshahi reconoció que en las primeras etapas de despliegue, la empresa podría adquirir algunos vehículos directamente con el objetivo de acelerar la entrada al mercado y ayudar a definir la categoría.
En la actualidad, Uber colabora con múltiples empresas líderes en inteligencia artificial y conducción autónoma, entre ellas Waabi, Nvidia, Waymo y Wayve, con el fin de escalar sus servicios a nivel global. En enero, la compañía anunció junto al fabricante Lucid y la empresa de tecnología autónoma Nuro el desarrollo conjunto de un robotaxi, cuyo lanzamiento está previsto para finales de este año en el área de la Bahía de San Francisco.

De cara al futuro, Uber manifestó su intención de convertirse en el mayor facilitador de viajes autónomos del mundo para 2029, adelantando que realizará nuevos anuncios sobre alianzas estratégicas en los próximos meses. Este avance se produce en un contexto de creciente competencia en el sector, donde empresas como Lyft también están acelerando sus planes, asociándose con la firma china Baidu para lanzar vehículos autónomos en el Reino Unido y Alemania.
La expansión de los taxis sin conductor se perfila así como una de las principales tendencias que marcarán el futuro de la movilidad urbana, con Uber posicionándose como uno de los actores centrales en esta transformación global.