Los vehículos autónomos se han convertido en una de las grandes estrellas del CES 2026, y su protagonismo ya se está reflejando en los mercados. Las acciones de Uber Technologies registraron un fuerte repunte tras una serie de anuncios clave sobre robotaxis, encabezados por Nvidia, que podrían redefinir el futuro de la movilidad urbana.

Los títulos de Uber subieron más de un 6% el martes y continuaron al alza el miércoles, luego de que el CEO de Nvidia, Jensen Huang, presentara Alpamayo, el nuevo sistema de inteligencia artificial para conducción autónoma de la compañía, cuyo despliegue en Estados Unidos comenzará a principios de este año. Además, Nvidia anunció planes para probar un servicio de robotaxis con socios aún no revelados en 2027.
En paralelo, Uber mostró en el CES el diseño de un robotaxi desarrollado junto al fabricante de vehículos eléctricos Lucid y la startup de IA Nuro, una señal clara de su apuesta por ampliar su ecosistema de vehículos autónomos sin necesidad de desarrollar la tecnología desde cero.
Nvidia “democratiza” la conducción autónoma
Según el analista Justin Post, de BofA Securities, la entrada de Nvidia en este segmento podría reducir de forma significativa las barreras para que los fabricantes desarrollen vehículos autónomos de nivel 4, es decir, capaces de operar sin intervención humana en la mayoría de situaciones.
Esta “democratización” del mercado sería positiva para Uber, ya que le permitiría comprar o alquilar flotas autónomas y, al mismo tiempo, ofrecer a los usuarios la posibilidad de monetizar sus propios vehículos dentro de la plataforma.
La estrategia de Uber frente a Waymo y Tesla
Uber ha optado por un modelo basado en alianzas estratégicas, apoyándose en su red global, su sistema de predicción de demanda y sus 189 millones de usuarios activos, tras haber vendido su división interna de vehículos autónomos en 2020.
No obstante, en Wall Street persisten los temores de que el mercado de robotaxis termine dominado por Waymo, respaldada por Alphabet, y Tesla, que avanza rápidamente en pruebas sin conductores de seguridad. Waymo ya está probando su tecnología en 24 mercados, mientras que Tesla ha iniciado tests en Austin con resultados prometedores.
Pese a estas preocupaciones, el analista John Colantuoni, de Jefferies, reiteró su recomendación de compra para Uber, estimando que el impacto de los vehículos autónomos en el crecimiento de la compañía será “casi nulo” hasta al menos 2027. Destacó además que Uber ya cuenta con más de 20 alianzas en el sector AV, lo que reduce su dependencia de un solo proveedor.
Un ecosistema global de robotaxis
Entre sus proyectos más avanzados, Uber colabora con Waymo en ciudades como Phoenix, Austin y Atlanta, y planea operar vehículos autónomos en 10 ciudades para finales de 2026. La compañía también lanzará este año en San Francisco los robotaxis basados en el Lucid Gravity SUV, con una experiencia de cabina diseñada por Uber.
Fuera de Estados Unidos, Uber ya ofrece viajes sin conductor en Abu Dhabi junto a WeRide, y trabaja con Baidu Apollo Go para llevar robotaxis a Londres.

Debate abierto sobre el modelo de negocio
A pesar del optimismo, algunos analistas siguen siendo escépticos. Firmas como Wedbush y Melius Research advierten que, a largo plazo, el valor podría concentrarse en las empresas que posean las flotas, los datos y el control económico del sistema, lo que pondría en riesgo el modelo “asset-light” de Uber y Lyft.
Mientras el debate continúa, los fundamentos de Uber siguen siendo sólidos: los analistas estiman que la compañía cerró 2025 con un crecimiento del 18% en ingresos, alcanzando los 52.000 millones de dólares, y un aumento similar en beneficios. Uber presentará sus resultados del cuarto trimestre en febrero, en un contexto donde la batalla por el futuro del transporte autónomo apenas comienza.