El avance de la movilidad autónoma en Estados Unidos sumó este miércoles un hito importante con el lanzamiento del nuevo servicio de robotaxis de Uber y Avride en Dallas, Texas. Aunque los vehículos están diseñados para operar sin intervención humana, esta primera fase contará con un operador de seguridad al volante, encargado de supervisar cada trayecto mientras la tecnología continúa su periodo de evaluación en un entorno urbano real.

Este debut se desarrolla en una zona de 9 millas cuadradas, incluyendo el centro de Dallas, una de las ciudades estadounidenses que se ha posicionado como laboratorio estratégico para la adopción de nuevas tecnologías de transporte.
Avance tecnológico en un país que busca liderar la movilidad autónoma
Estados Unidos es actualmente el país con mayor cantidad de pruebas de conducción autónoma en marcha. Ciudades como Phoenix, San Francisco, Los Ángeles y Austin han sido escenarios clave para empresas como Waymo, Cruise y Aurora.
La entrada de Avride al ecosistema de robotaxis de Uber en Dallas representa un movimiento relevante en un mercado competitivo que ha visto, en menos de cinco años, tanto el crecimiento acelerado de la industria como sus desafíos, entre ellos:
- accidentes y cuestionamientos públicos,
- regulaciones estatales y federales en evolución,
- limitaciones técnicas aún no resueltas en todo tipo de condiciones climáticas,
- y tensiones laborales con sindicatos de conductores humanos.
En este contexto, el lanzamiento del servicio en Dallas se interpreta como un intento por consolidar nuevamente la confianza pública y demostrar que la tecnología puede avanzar de manera segura y escalable.
Un año de alianzas estratégicas para Uber
El despliegue con Avride llega después de un año en el que Uber aceleró acuerdos con compañías de conducción autónoma en todo EE.UU. La empresa ya colabora con Waymo en ciudades como Atlanta, Austin y Phoenix, y mantiene alianzas internacionales con WeRide en Abu Dabi y Riad.
Uber proyecta tener vehículos autónomos operativos en su plataforma en al menos 10 ciudades adicionales para finales de 2026, incluyendo:
- Los Ángeles
- San Francisco Bay Area
- Londres
- Múnich
- Arlington
- Dubái
Esta estrategia se alinea con la creciente presión del mercado estadounidense por adoptar tecnologías de movilidad más eficientes, reducir costos operativos y disminuir la dependencia de mano de obra en sectores saturados como el transporte urbano.
Avride, una startup texana con ambiciones globales
Avride, con sede en Austin, es una de las startups de vehículos autónomos que más rápido ha ganado protagonismo en Estados Unidos. Nacida del ecosistema tecnológico del centro de Texas —una región que en la última década se ha consolidado como rival de Silicon Valley— la empresa integra ingeniería local con inversiones globales provenientes de Nebius, su grupo matriz.
En octubre de 2024, Uber firmó un acuerdo a varios años para incorporar los robots de entrega y vehículos autónomos de Avride tanto a Uber Eats como a su plataforma de viajes. Los robots de entrega de la compañía ya funcionan en Austin, Dallas y Jersey City, demostrando su capacidad para operar de manera confiable en áreas urbanas complejas.
Este otoño, Avride cerró un financiamiento de 375 millones de dólares, reforzando su capacidad de producción y ampliación de flotas autónomas en Estados Unidos.
Hyundai Ioniq 5: el vehículo elegido para la nueva flota
Los robotaxis utilizados en Dallas son Hyundai Ioniq 5 eléctricos, equipados con sensores LIDAR, radares y cámaras de alta precisión integrados al sistema de conducción autónoma de Avride.
Aunque la flota inicial es moderada, un portavoz de Uber confirmó que se planea llegar a cientos de unidades en los próximos años, lo que convertiría a Dallas en uno de los mayores centros de operación de robotaxis en Estados Unidos.
Así funcionará el servicio para los usuarios estadounidenses
Los pasajeros que soliciten viajes en categorías UberX, Uber Comfort o Uber Comfort Electric podrán ser emparejados con un robotaxi. Sin embargo, no está garantizado: dependerá de la disponibilidad y la zona de operación. La aplicación permitirá activar una opción para aumentar las probabilidades de recibir uno.
Las tarifas serán las mismas que las de un conductor humano, una estrategia destinada a incentivar la adopción sin aumentar costos al consumidor.
Una vez emparejado, el pasajero podrá:
- desbloquear el vehículo desde la app,
- abrir el baúl para guardar equipaje,
- iniciar el viaje con un comando digital.
Si el usuario lo prefiere, siempre podrá solicitar cambiar a un conductor humano.

Impacto para Estados Unidos: empleo, seguridad y futuro de la movilidad
El lanzamiento llega en un momento clave para la conversación nacional sobre el futuro del transporte. Aunque los robotaxis prometen reducir accidentes causados por error humano —la principal causa de muertes en rutas estadounidenses— también plantean preguntas sobre:
- el impacto en los millones de conductores de transporte privado y comercial,
- la regulación federal, aún en desarrollo,
- la aceptación social en ciudades que han tenido experiencias mixtas con vehículos autónomos.
Texas, sin embargo, se ha consolidado como uno de los estados más favorables para la innovación en movilidad automatizada, gracias a leyes flexibles, incentivos tecnológicos y una infraestructura urbana preparada para pruebas a gran escala.